Micro-interacción con un árbol

Un punto de contacto con el Ayuntamiento de Barcelona que refuerza su proximidad al ciudadano

Tronco de árbol cortado en Barcelona

Hoy caminaba por el barrio de Sants, en Barcelona, camino de la estación de tren.

Venía del congreso 4YFN (acrónimo en inglés para “Dentro de Cuatro Años”), que sucede en paralelo al Mobile World Congress. No entraba en mis planes una interacción con el Ayuntamiento.

En todo caso, tras dos días de mobile disruption, Internet of Things y otros nuevos paradigmas, habría esperado que fuese a través de mi móvil.

Pero no.

Fue un cartelito.

Situado en un árbol, o más bien en lo que queda de él.

Por si no se lee bien en la foto que acompaña esta entrada, pone lo siguiente (en catalán):

Ejemplar afectado por el plan de riesgo del arbolado de la ciudad. Este tocón será retirado próximamente. Disculpen las molestias.

Algo tan simple me trasladó, por lo menos, lo siguiente:

  • Que existe un plan de riesgo del arbolado.
  • Que ese plan está activo.
  • Que no piensan dejarse la faena a medias. Igual que han pasado para retirar la parte de arriba del tronco, vendrán a rematar.
  • Que a alguien le preocupa informar a las personas sobre lo que está pasando en el entorno en el que viven. No lo ha cortado la industria papelera para forrarse vendiendo pulpa de celulosa. Lo ha cortado alguien que suponemos que tiene el asunto controlado.

De todo ello, los dos aspectos más importantes son los últimos.

Por un lado, me encanta ver que quien hace algo lo quiere terminar bien. Es uno de los aspectos clave del trabajo bien hecho, y uno de los valores del blog Finura. Con esa web pretendo hacer un homenaje a la gente que trabaja fino, con atención al detalle y gran profesionalidad.

Por otro lado, se da un evidente ejercicio de empatía, desde mi punto de vista algo esencial para prestar un buen servicio. Alguien en el departamento de Hábitat Urbano del Ajuntament de Barcelona, con gran inteligencia, ha pensado que a quienes viven o quienes pasamos por allí nos puede interesar qué pasa con el arbolito.

No quiero hacer un castillo a partir de un grano de arena, pero la experiencia de vivir en Barcelona, y por último la propia marca-ciudad, se hace a partir de puntos de contacto como éste.

Con una pequeña interacción ganaron un post. Aunque sea en este humilde blog.

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