Granel, bienvenido de vuelta

La venta al peso evita el derroche de reciclar envases que prácticamente no aprovechamos.

Especias a granel

Un principio sencillo para minimizar el impacto que causamos en nuestro entorno es el de las “cuatro erres”: reducir, reutilizar, recuperar y reciclar.

En cuestión de un par de décadas hemos tomado conciencia sobre la importancia de la última de ellas, reciclar.

Ejércitos de contenedores amarillos, azules y verdes han aparecido en nuestras calles, y muchos hemos automatizado la separación de la basura por tipos.

En primera aproximación esta situación es muy positiva, qué duda cabe, pero si tomamos un poco de perspectiva se hace presente el derroche.

El sinsentido de la situación actual

Hoy en día dedicamos una enorme cantidad de energía a extraer y procesar materias primas, a transformarlas en envases, transportarlos, almacenarlos y entregarlos. Todo esto para una breve interacción con el consumidor. Y después de eso más energía para recuperar los envases y transformarlos de nuevo en otra cosa.

Les doy dos referencias para tener orden de magnitud. Por un lado, Tetra Pak, empresa sueca experta en packaging y creadora del brick de leche, lleva producidos 180.000 millones de envases desde que empezó su actividad. Y por otro lado, cada europeo genera una media de 150 kg al año de envases desechados.

Tetra Pak ha producido 180.000 millones de envases desde sus inicios.

Ahí es nada.

Plastic bottles and containers prepared for recycling

Es cierto que estamos reciclando bastante, según ECOEMBES alrededor del 70% de los envases. Y que una parte de lo que no va al contenedor se degrada de forma segura. Pero hay evidencias de que algo va mal.

¿Han oído hablar de la isla de basura?

Es una especie de sopa de partículas plásticas muy pequeñas, formada por la acción de las corrientes del océano Pacífico y con una extensión superior a España, Francia y Portugal.

Es nuestra, la hemos creado entre todos.

Entonces, ¿qué más hacer? Probemos con otras dos erres.

El granel, más allá de reciclar

En primer lugar reducir, eliminando una parte del problema en origen al necesitar menos envases. Y en segundo lugar reutilizar, para acabar con la cultura de usar y tirar.

En la actualidad hay una notable tendencia a favor de los comercios que apuestan por la venta a granel y el uso de envases reutilizables, donde es posible comprar cereales, legumbres, fruta, verdura, miel, frutos secos o pan al peso. Sirvan los ejemplos de Granel o de Ecorgànic.

Y no todo son tiendas ecológicas.

Hace algo más de una década, una de las grandes cadenas nacionales de supermercados abogó por la paquetización radical, llegando a envasar fruta y verdura en bandejas individuales de plástico. En algunos casos hasta cortaban trozos de las piezas para que encajasen mejor en el envase, algo ridículo. Felizmente con el tiempo han rectificado, y actualmente ofrecen producto fresco suelto, a granel.

Ahora depende de nosotros

El producto está disponible, por lo que el reto pasa a los consumidores.

Nos toca llevar la bolsa de casa, planificar las comidas y gestionar inventarios de alimentos frescos para que no se estropeen.

Puede parecer laborioso, pero mucho peor serán unas vacaciones forzosas en Isla Basura.

 


Publicado originalmente (con adaptaciones) en el diario Levante el 26 de julio de 2015.

 

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